Ayúdame
a buscar la esperanza
para dársela a quien nunca la tuvo.
Ayúdame
a encontrar el amor
para dárselo a quien nunca amó.
Busquemos
juntos un rayo de luz
para iluminar las noches de angustia.
Vayamos
al encuentro de la vida
que aún quedan muchas cosas por hacer.
Conoce
un sitio, el Tejedor de Sueños,
donde los amantes cuentan estrellas,
cometas helados, planetas muertos.
Astros que brillan con luz de sus almas
y piedras que brillan con luz ajena.
Es el país del continuo intercambio
donde el hombre mejora cuando da,
generoso, de lo que menos tiene.
Algunas
mariposas no vuelan
y no por ello son menos mariposa.
También existen insectos nocturnos
frágiles, en su autoestima, a la luz
que poderosa irradia de los fuertes.
Manos que nunca desojaron flor,
labios que no besaron otros labios.
Tú
y yo somos de los del otro lado
(aquellos que nacimos bendecidos
por las corneas amables de la luna),
seguro que me entiendes lo que digo.
Por eso es a ti a quien pido ayuda.
Por eso es contigo con quien quiero
labrar en la tierra este camino.
Ayúdame
a encontrar la libertad
para dársela al que nació esclavo.
Ayúdame
a buscar la valentía
para dársela al que nació cobarde.
Ayúdame
a cultivar la bondad
para cambiar al que nació perverso.
Ayudame
a descubrir la fortuna
para dársela al que nació sin suerte.