Este pequeño poema es un ejercicio de rima
y métrica exóticas. La rima se produce entre la
última palabra de un verso y la última del primer
hemistiquio en el verso siguiente. Los hemistiquios primeros de
cada verso son dactilos octosílavos perfectos. Los segundos
hemistiquios de cada verso tienen una métrica variable
que ha de completar el lector añadiendo un pausa mínima
en cada cesura (de ahí, los puntos suspensivos).