Revolución, de Joan Miró, una de sus obras menos conocidas.

 

Naciones

 

Mater se desploma en el vacío
nacional y monótona cadencia
y no sirve de nada la experiencia
cuando ebrio se pierde el equilibrio.

Putrefactas coagulan sus miserias
las rojas cicatrices del olvido;
poco cuesta perderse en el ruido
cuando hierve la sangre en las arterias.

No creo en cruzadas ni en lo humano
que provoca social justicia ciega
motivos para estar decepcionado.

Es mejor que quememos las banderas
o usemos esos símbolos de trapo
limpiándonos el culo en las fronteras.

 
Máximo Herrera