Adele Bloch-Bauer posa por segunda vez para Gustav Klimt en 1912. Se adivinan en
esta obra ciertas referencias cubistas. El cuadro se encuentra en la Österreichische Galerie Wien.

 

Empezar de nuevo

 

Distraída circulaba la esperanza
por el bulevar encharcado del destino.
Le alcé la mano y al punto se detuvo;
parecía complacida en recogerme.

"Estación Empezar de Nuevo", le indiqué.
Dibujó una sonrisa oriental en el espejo
y confiada se puso en movimiento.

El Sol abría el cielo a codazos
asomando su corona cuando más llovía,
desgarrando las nubes en jirones
azules que sangraban burbujas de luz.

Había decidido volver a amar... Una vez más,
tal vez la última, tal vez la definitiva.
"Algunos trenes no salen nunca",
me advirtió irónica mirándome a los ojos.
No le respondí. No era culpa de nadie.
Ni tan siquiera era culpa suya.

"Claro que tú ya lo sabes y por eso
viajas siempre tan ligero de equipaje".
Su insistencia empezaba a incomodarme.
Llevo besos, pensé, y algunas caricias casi nuevas,
voy poblado de antiguas voces que gritan
y silencios que he aprendido de memoria;
aún tengo algunas cosas buenas que ofrecer.

"Ella no te soportará. No creo que le interese
un tipo tan quemado como tú".
Quizá tuviera razón. Quizá ya no quedaban trenes.
Quizá yo no merecía una nueva oportunidad.
Pero estaba dispuesto a desnudar mi pecho
de gastados pesares e inútiles remordimientos,
plantar batalla al fatalismo y alfombrar de jazmines
la puerta de mi corazón que, a decir verdad,
siempre estuvo abierta en ambas direcciones.

El taxi empapado de mis esperanzas
raudo se perdió diluido en la bruma.
Le pagué con una sonrisa y se quedó el cambio.
Ni tan siquiera me miró cuando partía.

Decidido penetré el claroscuro
helado del andén de la estación
y me detuve junto a ella
a la distancia de un perfume.
Inmóvil reposaba sobre un banco de madera
con las piernas cruzadas y una pamela blanca
que derribada ocultaba su rostro.
Parecía una estátua de cera.
Temblando me acerqué y la tomé de la mano.
Estaba fría. Estaba muerta. Llevaba años muerta.

 
 

Máximo Herrera