Este
último beso tuyo
le ha sacado a la luna los colores.
Atravesada por incontables suspiros gime,
rotas sus corneas, trascendida y mate,
eclipsada por el brillo de tus labios.
Siento
cómo me escancias lentamente,
me succionas la vida con tu aliento.
Tu ataque sin tregua me vacía,
me asimila y funde, me borra.
Desaparezco licuado en tu saliva.
Tus
brazos rodean mi cuello
en un abrazo subyugador.
Tus manos sujetan mi nuca
en una caricia abrasadora.
Tus pechos presionan mi pecho,
tus piernas bailan entre las mías,
tus caderas me someten,
tu cabello me arropa,
tu mirada me ciega.
Ya
claudicado sólo existo
porque tú me das la vida.
Tu corazón es la bomba
impulsora de mi sangre,
mis pulmones se hinchan con tu aire.
Soy parte de ti, resido en ti.
Soy tú misma, tu propia esencia,
hasta que mañana el Sol nos separe.