Si quieres darme una gran sorpresa, regálame este Desnudo Azul, obra rematada
allá por 1902 y que pertenece a la época más taciturna de Pablo Picasso.

 

Inocencia perdida

 

Una mancha de esperma en la bragueta.
Cuatro gotas de sangre en una cama.
Un desgarro de pasión en la entrepierna
y un asomo de duda en la mirada.

Dirás que no fue amor, sino ternura.
Dirá que no fue amor, sino deseo.
La inocencia se la llevó la luna.
Fin de un ciclo. Comienzo de otro nuevo.

Y mañana los árboles del parque
llamarán a la puerta de tu infancia.
El aroma de flores de tu falda
perfumará las sombras de la tarde.

La noche extenderá sobre tus lágrimas
una capa de sueños olvidados:
una muñeca, un lápiz y un diario
que esconde un poema entre sus páginas.

Has abierto la caja de la vida
y te ha cegado su blanco resplandor.
Para ti, ahora empieza la partida;
debes elegir ser gato o ratón.

Bienvenida al pecado sin malicia,
al adulto mundo de los hielos,
a la fruta tentadora con hueso,
a las rosas azules con espinas.

 

Máximo Herrera