Dile
a esos que te oprimen
que ya está bien, que ya basta
de tanta mediocridad,
de tanta palabra hueca,
de tanta filosofía
y tanto rollo caduco.
Hazles
ver que ya estás harto
del truco del almendruco.
Cuéntales
que hay algo más
que el culto por el dinero,
que las ramas de los árboles
no les dejan ver el bosque,
que la ambición y el poder
tienen un límite humano.
Hazles
ver que ya estás harto
de tantos juegos de manos.
Construyamos
desde hoy
un entorno para todos,
más cívico y solidario.
Un escenario común
aligerado de mitos
e indiscutibles verdades.
Hazles
ver que ya estás harto
de sus sonrisas de plástico.
Cuéntales
que la verdad
es sólo un punto de vista
manipulable y opaco,
que existen tantas verdades
como hombres en el mundo;
cada cual tiene la suya.
Hazles
ver que ya estás harto
de sus miradas oblicuas.
Diles
que no a sus guerras,
que se maten entre ellos,
ni naciones ni fronteras,
ni muros ni religiones,
ni clases, ni patrimonio,
ni ardiles de brujería.
Hazles
ver que ya estás harto
de tanta palabrería.
Depredadores
de hombres,
destructores de utopías,
demonios acartonados,
profesionales del timo.
Yo sé de un hombre del saco
con hijos que pasan miedo.
Diles
que, por una vez,
se multipliquen por cero.