El Bulevar de los Sueños Rotos ( Boulevard of Broken Dreams), de Helnwein,
está basado en la obra de Edward Hopper, Halcones de la noche (Nighthawks-1942).

 

Sombras y las luces

 

Escucha la canción que silva el viento
entre las ramas secas de esos álamos.
El escándalo que arman esos pájaros,
el grito mudo de los cuerpos huecos.

La música que escancian las estrellas,
la risa misteriosa de los muertos,
los tambores que habitan en el eco
que hace temblar la luz de las hogueras.

Escucha esa tranquila melodía
que en los bosques nos habla de Natura
con sonidos que emanan de la vida
más allá del delirio y la cordura.

Arpa encordada con rayos de luna
que ulula en la noche henchida de ninfas,
ondinas calvas que posan desnudas
para magnates del circo y la rifa.

Escucha la canción de los que un día
regresaron rendidos del destierro,
de las niñas que ahorcan a los perros,
de los niños que duermen con sus tías.

El rock and roll de los años perdidos
en el bulevar de los sueños rotos,
el doliente vals que esconden las fotos,
el blus que anuncia un invierno en presidio.

Sombras y luces, corcheas y blancas,
mandolinas de celofán y pianos
con teclas hechas de huesos que sangran
notas robadas de un trágico tango.

Elfos mágicos que pueblan los lagos
penados a vivir entre las ratas
y asesinos confesos reciclados
en portavoces de la democracia.

 

Máximo Herrera