La "Torre de Babel" del pintor belga Pieter Bruegel "El Viejo" (1525-1569).

 

No me iría de tu lado aunque pudiera


Estos versos sólo buscan tu sonrisa.
Estas manos sólo sueñan con tus pechos.
Estos lienzos no conocen la mentira.
Estos besos sólo estallan en tu lecho.

A este silencio, tan harto de razones,
voy a pintarlo del tono de tu voz.
Permíteme que me oculte en tus rincones;
quiero ser el inquilino de tu olor.

Iníciame en el misterio de tus ojos.
Dame el brillo azabache de tu pelo.
Mánchame la boca con tus labios rojos.
Hazme el guardián de tu código secreto.

Quiero ser la luz que inspire tu deseo
y despertar envuelto en tu mirada.
Siento celos del cristal de los espejos
que reflejan tu perfil de mermelada.

Forra con mi piel la sombra de tu cuerpo.
Condéname a perpetua en tus prisiones.
Abre un pozo en mi páramo desierto,
vierte en él el volcán de tus pasiones.

En tus playas cobre quemaré mis naves
y dormiré bajo el puente de tus piernas.
Ave que anida tus tibios humedales.
Bandera blanca en tus nocturnas guerras.

Soy olvidado poeta en el destierro
que pide asilo dentro de tus fronteras,
borracho de amor, desde un bistró del puerto,
polizón en un carguero de quimeras.

No me iría de tu lado aunque pudiera
largar mis velas privado de los vientos
que provocas cuando mueves las caderas,
flores plenas de placeres y tormentos.

 

Máximo Herrera